Arrancó a picar la pelota en el club cuando era apenas una nena y hoy es una pieza clave en U21, Superior, Liga Femenina y el 3x3. Entre la exigencia de los entrenamientos y su carrera universitaria, Anto repasa su historia, su presente multifacético y deja un mensaje fundamental para las jugadoras de las formativas.
Hay historias que se escriben a la par de la vida de un club, y el caso de Antonella Trimarchi Barril es un ejemplo perfecto de ese sentido de pertenencia. Su vínculo con la pelota naranja comenzó cuando tenía apenas 5 años, caminando los pasillos y las canchas de Unión Florida sin dimensionar todo lo que el futuro le tenía preparado.
Hoy, ya insertada dentro de la estructura de la Liga Femenina, no duda al definir lo que la institución significa en su vida: "Florida es literalmente mi segunda casa. Es el lugar donde crecí no solo como jugadora, sino también como persona".
El presente deportivo es tan intenso como variado. Su rutina la encuentra sumando rodaje en las categorías U21 y Superior, ganando experiencia en la Liga Femenina, y siendo protagonista a puro vértigo en los torneos de 3x3 que se disputan en los entretiempos de la máxima categoría.
Lejos de que esta polifuncionalidad le pese, ella la abraza: "La verdad es que lo vivo con mucha intensidad pero también lo disfruto un montón". Para lograr cambiar el chip entre una competencia y otra, la clave está en la mentalidad: "Trato de enfocarme en el momento; cada equipo tiene su ritmo y un rol para mí".
Pero el desafío de Antonella no termina cuando suena la chicharra final. Mantenerse en el nivel competitivo que exige el club demanda muchísimo tiempo y energía, factores que debe administrar de manera milimétrica para cumplir también con su carrera en la facultad. "Trato de organizarme bien con los tiempos, aprovechar los momentos libres para estudiar", explicó sobre su día a día.
Lejos de verlo como una carga, lo asume con madurez y pasión: "Tengo en claro que las dos cosas son muy importantes para mí, y cuando hacés lo que te gusta, se hace más llevadero". Por todo su recorrido es hoy un espejo ineludible para las nenas del mini básquet que llenan las tribunas los fines de semana soñando con llegar a Primera.
Al pensar en qué consejo le daría a esa Anto de 5 años que recién descubría el básquet, o a las chicas que hoy siguen sus pasos en el club, su mensaje apunta directo a la esencia del deporte en la etapa formativa: "Les diría que disfruten con sus amigas, que para competir ya va a haber tiempo".
Esta noche Florida recibirá a El Biguá por al ante última fecha de fase regular de Liga Femenina. El partido es a las 21.30 hs en el Estadio Obras y con transmisión en vivo por Basquet Pass.
Informe: Prensa Unión Florida
