Las referentes de Unión Florida vestirán la camiseta de la Selección Argentina en el exigente Clasificatorio de Estambul. Mientras el equipo de la Liga hace una pausa en su calendario para acompañarlas a la distancia, Delfina y Florencia palpitan el desafío de enfrentar a las potencias mundiales en busca del ansiado boleto al Mundial.
Ver sus nombres en la lista definitiva es la materialización de años de esfuerzo y sacrificio. Para Florencia Martínez, vestir la celeste y blanca en esta instancia se une a su otro gran amor: "Siempre es un orgullo y una felicidad enorme volver a estar en la Selección. No sé si hay algo que un deportista anhele más que esto y estar en el club de tu barrio; por suerte se me cumplen los dos sueños", confiesa. Por su parte, Delfina Saravia destaca la recompensa al trabajo duro: "Disfruté mucho el verme en la lista de nuevo. Es cuando te das cuenta de que el esfuerzo que hacés valió la pena".
La química forjada en el día a día viaja intacta a Estambul. Para Delfina, compartir esta experiencia de tanta presión con su compañera de tantas batallas es fundamental: "Tener a Florencia en el equipo es importantísimo, es tener cerca a alguien con quien tengo confianza para hablar de las cosas que necesito, ya sean deportivas o no".
Este salto internacional también pone en valor el presente del torneo local, motivo por el cual el plantel de Unión Florida que disputa la Liga Femenina se encuentra actualmente en un receso, cediendo a sus dos figuras. Martínez asegura que el nivel de la competencia nacional es clave para este desarrollo: "Nos permite competir mucho y poder mejorar día a día sin tener que irnos de nuestro país. Tener una liga de esta envergadura, y que tenga continuidad sobre todo, hace que las chicas puedan dedicar horas de entreno, se levante el nivel de las jugadoras y deje de ser solo un hobbie. Que hayan vuelto muchas que estaban afuera fomenta la mejora continua".
El desafío que aguarda en tierras turcas es mayúsculo. Ante rivales de jerarquía internacional, Florencia tiene clara la estrategia para competir de igual a igual: "La clave está en la intensidad defensiva y la velocidad de ejecución. Tenemos que poder llevar a la cancha nuestro carácter y no dejarlas jugar su juego. Sabemos que todos los equipos tienen mucha calidad, pero creemos que la presión, la agresividad defensiva y llevarlos a jugar incómodos nos puede acercar a su juego".
El gran objetivo final es conseguir una de las tres plazas para Alemania 2026. "Sería un logro gigantesco conseguir la clasificación y un orgullo, sobre todo por tantos años de trabajo, poder medirse con los mejores equipos del mundo", concluye Saravia.
Informe y fotos: Prensa Unión Florida
