Ortíz: "Nos merecíamos ganar"

Ortíz: "Nos merecíamos ganar"
Ortíz: "Nos merecíamos ganar"

Después de una larga racha adversa, Fusión Riojana volvió a sonreír. El triunfo 75-60 frente a Bochas de Colonia Caroya cortó una serie de doce derrotas consecutivas y dejó sensaciones profundas dentro del grupo. Una de las voces más representativas del plantel, Florencia Ortiz Páez, analizó el momento del equipo y el significado de una victoria que llega como recompensa a meses de trabajo silencioso.


"Nos merecíamos ganar. Veníamos haciendo partidos correctos, compitiendo, trabajando muchísimo en los entrenamientos, pero por distintos detalles los juegos no quedaban de nuestro lado. Eso genera frustración, porque sabíamos que el esfuerzo estaba, que el equipo entrenaba bien y que estábamos cerca. Pero nunca dejamos de trabajar. Siempre tuvimos claro que si seguíamos por ese camino en algún momento se iba a dar".

Ortiz fue una de las grandes figuras de la noche con 21 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y una valoración de 27 en 40 minutos de juego, un esfuerzo que refleja también el momento que atraviesa el equipo.

"Me toca tener un rol muy importante dentro del equipo y trato de asumirlo con responsabilidad. Muchas veces me toca estar los 40 minutos en cancha intentando que el equipo no se caiga. No es que una no se cansa, claro que se cansa, pero es un cansancio que también llega en un momento muy especial de mi vida, y eso hace que todo tenga otro significado. Entiendo que hay muchas chicas nuevas, muchas jóvenes de la provincia que están dando sus primeros pasos en la Liga y que necesitan esa referencia dentro de la cancha. Entonces tratás de sostener al equipo desde ahí, desde el juego y desde la cabeza".

Uno de los cambios más significativos en el proceso del equipo se dio con la llegada de Carlos Ortiz como entrenador principal, en reemplazo de Germán Vega. Para Florencia, ese momento tuvo una carga emocional especial.

"Para mí es algo muy íntimo. Es mi papá, obviamente, pero también es el entrenador del equipo. Desde afuera muchas veces se habla o se piensa cualquier cosa, pero dentro del grupo siempre fui clara: yo soy una jugadora más. Acá nadie tiene privilegios. Me exijo como siempre y trato de responder como cualquier compañera. Al contrario, si algo siento es más responsabilidad todavía".

El proceso del plantel también estuvo marcado por cambios importantes en el grupo humano, con salidas que golpearon desde lo emocional. "La salida de Ornella Santelli y Idana Carrizo fue fuerte. Son dos hermanas que me dio el básquet y con las que compartimos muchísimo dentro y fuera de la cancha. Cuando pasan esas cosas el grupo lo siente. Pero también fue muy importante el regreso de Milagros Acevedo. Con ella tratamos de empujar a las más jóvenes, de acompañarlas, de que entiendan lo que significa competir en esta Liga".

En un equipo que mezcla experiencia con jugadoras jóvenes de La Rioja, el crecimiento se construye desde el trabajo cotidiano. "Este es un proceso. A veces desde afuera se mira solamente el resultado, pero adentro sabemos todo lo que se entrena y todo lo que se aprende día a día. Madurar como equipo lleva tiempo. Nosotras lo entendimos así: entrenar, entrenar y entrenar. Crecer juntas. Y cuando el grupo entiende eso, las cosas terminan llegando".

El triunfo frente a Bochas no sólo cortó la racha negativa. También dejó la sensación de que el equipo encontró una recompensa merecida. "Esto nos da tranquilidad y confianza. Porque confirma que el trabajo vale la pena. Y también porque demuestra que este grupo tiene carácter. Pasamos momentos difíciles, pero nunca dejamos de creer".

Informe: Prensa Fusión Riojana
Fotos: Guillermo Ruarte - Fusión Riojana