Tras el receso, el básquet femenino del Club Chañares volvió a ponerse en marcha con entrenamientos intensos y objetivos claros.
Una de las referentes del plantel, Marilina Banegas, destacó el compromiso del grupo y la importancia de la preparación física y mental para afrontar lo que viene. "Al grupo lo vi excelente. Fueron días intensos de mucho trabajo, pero tenemos bien en claro que este tipo de preparación es la que nos permite llegar enteras al final de cada partido y de la liga", expresó la jugadora, valorando el esfuerzo colectivo que caracteriza al equipo.
En lo personal, Banegas remarcó la constancia durante el receso como una de las claves para una buena vuelta a la actividad. "Tratamos, y traté, de no parar, cumpliendo con los entrenamientos que nos propusieron los profes y preparadores físicos para que no costara tanto el regreso. También trabajé mucho en lo mental, puliendo detalles para mejorar partido a partido", señaló.
El balance del torneo anterior dejó sensaciones positivas y alimenta la ilusión. "Estuvimos a un simple del cuadrangular final, así que las expectativas son todas y muy positivas. Sabemos que podemos llegar más arriba. Nuestro trabajo es seguir mejorando, crecer como equipo y apuntar a lo más alto", afirmó con convicción.
De cara al próximo compromiso, el primero luego del receso, Banegas fue clara sobre el enfoque que deberá tener el equipo: "Sabemos que tenemos que mantener la calma y utilizar nuestras mejores armas, que son defender y correr. Pero, como dije al principio, lo fundamental va a ser mantener la tranquilidad".
Con referentes comprometidas y un grupo unido, Chañares se prepara para afrontar una nueva etapa con ambición y trabajo, sosteniendo una identidad que ya es marca registrada dentro de la liga.
Informe: Prensa Chañares
