Los entrenadores de La Liga miran a Scaloni: liderazgo, grupo y una fórmula que trasciende al fútbol

Los entrenadores de La Liga miran a Scaloni: liderazgo, grupo y una fórmula que trasciende al fútbol

En plena escena mundialista, técnicos de La Liga Nacional analizaron el ciclo del entrenador de la Selección Argentina y contaron qué aspectos les gustaría trasladar a sus equipos: confianza, humildad, conducción colectiva, gestión de egos y una idea que se sostiene más allá de los resultados.


Lionel Scaloni dejó de ser solamente el entrenador de la Selección Argentina de fútbol para transformarse en un caso de estudio. Su manera de conducir, el vínculo que logró construir con sus jugadores, la capacidad para rodear a Lionel Messi y la identidad colectiva que le imprimió al equipo campeón del mundo aparecen hoy como referencias que exceden al fútbol.

En ese cruce entre disciplinas, los entrenadores de La Liga Nacional también tienen mucho para decir. Porque, aunque cambien la pelota, la cancha y las reglas, hay cuestiones que atraviesan a cualquier equipo profesional: el liderazgo, la confianza, la construcción del grupo, la gestión de las figuras, la convivencia con la presión y la necesidad de sostener una idea incluso cuando el resultado no acompaña.

Martín Villagrán, Lucas Victoriano, Federico Fernández, Fabio Demti, Pablo Favarel y Martín González compartieron su mirada sobre Scaloni, su forma de liderar y los puntos de contacto que encuentran entre el proceso de la Selección Argentina y el trabajo diario en un plantel de básquet.

Para Martín Villagrán, flamante entrenador de Regatas Corrientes, uno de los grandes valores del ciclo Scaloni está en la confianza que logró generar hacia adentro. "Ha logrado, junto a su cuerpo técnico, que todos estén preparados cuando el equipo los necesita", señaló. En esa misma línea, destacó "el buen clima de trabajo sin perder de vista los objetivos deportivos, la conducta del plantel frente a la adversidad y la mentalidad para sostener una idea más allá de un resultado adverso".

Villagrán también remarcó la unión del grupo frente a las críticas externas y la capacidad del entrenador para escuchar a sus jugadores. "Creo que la convicción para mantener una idea pese a todo y la unión que han generado en el equipo más allá de un resultado fueron claves. Cuando un equipo está unido se vuelve muy peligroso, aunque las cosas a veces no salgan", explicó.

Al momento de trasladar esa experiencia al básquet, el entrenador del Remero fue claro: lo más difícil es conseguir que todos pongan lo individual al servicio de lo colectivo. "Naturalmente el ser humano es egoísta y siempre hay una cuota de individualismo. Poder equilibrar y dar todo lo individual en función del equipo es lo más difícil", sostuvo. "Por eso, si tuviera que definir a Scaloni con una sola palabra, eligió una que resume buena parte del espíritu de su ciclo: Equipo", cerró.

Lucas Victoriano, entrenador de Quimsa, puso el foco en la calma y en la confianza. Para el DT de la Fusión, Scaloni transmite tranquilidad y ejerce un liderazgo moderado, capaz de darle lugar a su staff y rodearse bien. "Supo leer desde adentro cómo rodear al mejor del mundo, sin desmerecer el trabajo de los demás. Les da importancia a todos sabiendo que tiene a un genio liderando dentro de la cancha", analizó.

Victoriano también destacó un punto central en cualquier grupo de alto rendimiento: no alcanza con decir que se está al servicio del equipo, hay que transmitirlo y sentirlo. "Todos dicen estar cien por ciento por el equipo, pero eso más que decirlo hay que transmitirlo y sentirlo. Las grandes estrellas tienen un faro que es Messi y todos saben que hay que trabajar mucho para estar a la altura del más grande", expresó.

En ese sentido, el entrenador de Quimsa entendió que la renovación generacional también fue determinante: "Ayudó mucho que una generación nueva lo tenga de ídolo y quiera romperse todo por él". A la hora de definir a Scaloni, en una palabra, eligió: Sencillo".

Federico Fernández, entrenador de Ferro Carril Oeste, fue uno de los que más profundizó en la idea de liderazgo horizontal. Desde su mirada, Scaloni representa una forma de conducción empática, abierta y enfocada en el grupo por encima de los nombres propios.

"Desde mi filosofía como entrenador y desde el armado de los equipos, siempre intento direccionar el liderazgo de una manera que creo que tiene similitudes con Scaloni: de forma horizontal, empática y priorizando al equipo y al grupo por encima de las individualidades", explicó.

Para Fernández, una de las virtudes más importantes del entrenador de la Selección es su capacidad para distribuir roles y darle al jugador la posibilidad de tomar decisiones. "El entrenador tiene que dar herramientas para que los jugadores se sientan cómodos, confiados y parte de un mensaje lo más horizontal posible", sostuvo.

El DT del Verdolaga también vinculó el proceso de Scaloni con una de sus propias premisas de trabajo: pasar de grupo a equipo. "A mis jugadores siempre les digo que el primer objetivo es pasar de ser un grupo a ser un equipo. Eso lleva tiempo, pero para mí no es algo menor. Por eso intento hablar siempre en plural, desde lo colectivo", remarcó.

En cuanto a Messi, Fernández destacó que Scaloni entendió que no debía exponerlo a resolver todo solo, sino rodearlo de la mejor manera. "Supo hacer sentir importantes a todos y entender que a Messi no había que exponerlo solo, sino rodearlo de un grupo que, además de tener grandes cualidades técnico-tácticas, fuera empático", explicó.

Para él, Scaloni logró algo que no siempre es sencillo: que jugadores de Selección, todos de altísimo nivel, no quedaran obnubilados por Messi, sino que entendieran que compartir equipo con él también los hacía importantes. "La mayor virtud del equipo campeón fue haberlo tratado justamente como un equipo", afirmó.

Fabio Demti, entrenador de Oberá Tenis Club, también valoró la capacidad de Scaloni para construir confianza y compromiso. "Todos los aspectos de liderazgo uno trataría de trasladarlos a sus equipos, porque siento que ha creado un clima de confianza de grupo, compromiso colectivo y una competencia interna importante", señaló.

El DT del Celeste misionero consideró que Scaloni es "un ejemplo para cualquier entrenador de cualquier deporte" por todo lo que consiguió en poco tiempo. Y, al buscar su mayor virtud, apuntó directamente a la credibilidad: "Conseguir que el grupo crea en la idea del entrenador".

Demti remarcó además la inteligencia para manejar decisiones, sostener la competencia interna y hacer que todos los jugadores se sientan parte. "Hay uno que es diferente al resto, pero ha logrado que el grupo lo entienda", explicó en relación a Messi y al rol del resto del plantel.

En el plano profesional, el entrenador de Oberá reconoció que lograr que lo colectivo esté por encima de lo individual es cada vez más complejo. "No es fácil, sobre todo porque estamos viviendo en una época donde el individualismo y lo personal se pone por encima de lo grupal. Por eso es un mérito muy grande tanto del cuerpo técnico como de los jugadores entender que el bien común es lo más importante", analizó.

Pablo Favarel, entrenador del último campeón Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, eligió conceptos contundentes. Para él, uno de los grandes aspectos del liderazgo de Scaloni es que "siempre se mantiene en un segundo plano y con los pies en la tierra". Además, marcó como una de sus grandes virtudes haber apostado por una generación que pudiera crecer alrededor de Messi. "En el deporte profesional hay muchos intereses en juego y eso hace que no siempre se tengan los mismos objetivos. Se construye alimentando la idea y liderando con el ejemplo", sostuvo.

A la hora de definir al entrenador de la Selección, en una palabra, Favarel eligió "sobriedad", un término que también refleja buena parte de la imagen pública que Scaloni construyó desde su llegada al cargo: perfil bajo, serenidad y una conducción sin estridencias.

Martín González, entrenador de Independiente, puso el foco en la humildad y la confianza. "Me gusta mucho la forma de liderar que tiene, principalmente haciéndolo desde la humildad y la confianza. Se nota que tiene una relación cercana con el jugador, que los escucha, los deja opinar y aportar", expresó.

Para González, Scaloni no aparece como un entrenador que busca imponer su idea desde la autoridad, sino como alguien abierto y receptivo. "Fomenta una construcción de todos para con el equipo, y eso los hace muy fuertes como grupo. Se ve un clima muy bueno en el equipo y me parece que es la base de todo", agregó.

El entrenador del conjunto de Oliva también destacó la conexión entre jugadores y cuerpo técnico como una de las mayores virtudes del ciclo. "Se nota que tiran todos para el mismo lado. Cada uno tiene su espacio y cada uno se siente importante. Prevalece el equipo antes que los egos de todos, inclusive de él", afirmó.

Cuando llevó esa idea al básquet profesional, González remarcó que la predisposición de jugadores y cuerpo técnico es fundamental para dejar de lado los egos y trabajar en función del equipo. "La llegada que tiene con los jugadores y con el resto del cuerpo técnico es clave y súper importante", señaló. Si tuviera que definir a Scaloni con una sola palabra, eligió "líder". Y lo explicó desde varios aspectos: "Conducción de grupo, manejo del ego, llegarles a las personas, humildad, transmitir con hechos. Me parece que ser un líder reúne todas esas cosas y él las tiene".

Más allá de las diferencias entre fútbol y básquet, las respuestas de los entrenadores de la Liga Nacional coinciden en varios puntos. Scaloni aparece como una referencia por su manera de liderar sin ocupar todo el centro de la escena, por haber construido un grupo alrededor de la figura más determinante del mundo y por haber logrado que cada integrante se sintiera parte de una idea común.

Confianza, humildad, sobriedad, sencillez, escucha, convicción y equipo. Las palabras elegidas por los entrenadores no hablan solamente de un ciclo exitoso en el fútbol. También revelan qué valores intentan construir todos los días quienes conducen planteles profesionales en La Liga Nacional.

Porque al final, más allá del deporte, hay algo que no cambia: los grandes equipos no se explican únicamente por sus figuras. Se construyen desde una idea, se sostienen desde la confianza y se consolidan cuando todos entienden que el objetivo colectivo está por encima de cualquier nombre propio.