El entrenador de la Fusión analizó el recorrido de su equipo hasta las Finales, destacó el crecimiento colectivo durante la temporada y anticipó una serie exigente frente a Gimnasia de Comodoro Rivadavia.
Quimsa volverá a disputar una final de Liga Nacional. En la previa, Lucas Victoriano valoró el trabajo realizado por el club y el plantel para llegar nuevamente a la definición del campeonato.
"Desde el inicio de la temporada, el objetivo de este club era estar en los partidos finales en la competición que le tocaba jugar. Estamos muy contentos de estar en las Finales y en ese sentido creo que tanto el club como los jugadores cumplieron con su objetivo", explicó.
El camino hasta la serie decisiva incluyó dos desafíos de enorme dificultad. Primero Instituto y luego Boca, dos equipos candidatos al título que exigieron a la Fusión en distintos aspectos del juego. Para Victoriano, esas experiencias fortalecieron al grupo y potenciaron la confianza colectiva.
"Las series ante Instituto y Boca nos fortalecieron como grupo, las dos fueron diferentes, pero pudimos adaptarnos a lo que el rival proponía y demostramos ser mejor que ellos. Esto también es muy bueno para fortalecer la confianza y la idea. Que siga el compromiso grupal y el hecho de llegar físicamente bien, entendiendo los roles de cada uno, hace que podamos decir que todavía no llegamos a nuestro techo y podemos mejorar, incluso en las Finales", sostuvo.
El entrenador tucumano destacó además la evolución que mostró su equipo a medida que avanzó la temporada. En su análisis, la exigente serie ante Instituto terminó siendo una preparación clave para afrontar la semifinal frente a Boca.
"Me pareció que el equipo iba mejorando a medida que iban pasando los partidos, tanto al final de la serie regular como en los playoffs. Instituto nos puso las cosas muy difíciles y nos demostró que debíamos defender mejor. Eso nos posicionó mucho mejor frente a Boca en una semifinal con gente de muchísimo talento que en principio se presumía abierta, pero que en general dominamos desde la defensa. En ese sentido estuvo muy bien el equipo y pudo transmitirlo. Creo que las Finales se ganan defendiendo y atacando bien".
Ahora el desafío será Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, un rival que terminó la fase regular con el mismo récord que Quimsa y que llega respaldado por una gran campaña.
"Gimnasia terminó con el mismo récord que nosotros en la fase regular. Tuvo algunas lagunas en el inicio de la temporada hasta que lograron acomodarse, mejoraron la plantilla y lo hicieron realmente bien. Es un equipo que se fortalece mentalmente de local, son chicos con mucha hambre y jugadores veteranos. Hicieron una Liga espectacular y no terminaron primeros por detalles mínimos en los partidos entre sí. Es un equipo peligroso y hay que tenerle muchísimo respeto, aunque sabemos que haciendo las cosas bien, sobre todo teniendo la localía, tenemos una pequeña ventaja", analizó.
Victoriano también elogió el trabajo realizado por Pablo Favarel y su cuerpo técnico durante toda la temporada. "Cuando empezó la temporada y yo no estaba dirigiendo, empecé a ver los partidos. Incluso intercambié mensajes con algún jugador y le dije que me gustaba mucho lo que proponía el equipo. Cuando hay gente comprometida, los equipos van creciendo. Y así fue. Pasaron un temporal con un momento de mala racha, pero donde proponían una idea de juego y una filosofía muy buena tanto de local como de visitante. Eso habla muy bien del entrenador y de los jugadores".
Al momento de definir la identidad de su equipo, el entrenador no dudó. "Creo que la palabra que mejor nos define es compromiso. Tenemos jugadores como Brandon Robinson, que ya lleva acá muchas temporadas, que ganó y lidera al grupo. También tenemos muchos jóvenes con ganas de seguir creciendo en el transcurso de la temporada".
Con experiencia en este tipo de escenarios, Victoriano reconoció que disfruta especialmente de los momentos decisivos del año. "Tuve el placer de dirigir definiciones y estar en partidos importantes, y me encanta. Tanto como jugador como entrenador disfruté, ya sea desde los nervios o para transmitir tranquilidad. Se disfruta vivir la fiesta paralela que se arma en los partidos decisivos y de esas mariposas que empiezan a revolotear en el estómago antes de los partidos. Esa adrenalina a tope para mí es casi adictiva y me gusta llegar a estos momentos. Ojalá que más allá de ganar o perder, todos los protagonistas tengamos esa posibilidad de disfrutar. Es difícil llegar a la final, es difícil vivir este momento y se extraña mucho cuando no lo tenés".
Sobre lo que imagina para la serie que comenzará este fin de semana, el entrenador anticipó un duelo de máxima paridad. "Las Finales van a ser muy competitivas, muy parejas. Tanto Gimnasia como nosotros tenemos una localía muy fuerte", cerró.






