El pívot del equipo de Oliva formó parte del plantel de la Selección Argentina en la reciente ventana clasificatoria rumbo al Mundial 2027. En esta primera ronda de eliminatorias, el equipo nacional disputó dos encuentros.
Tras no sumar minutos el pasado viernes en la caída frente a Uruguay, Cáffaro tuvo una destacada participación el lunes en la victoria ante Panamá. Con la camiseta número 25, el interno aportó 11 puntos, 5 rebotes y una asistencia durante sus 24:26 minutos en cancha.
Su actuación marca un hecho histórico para la institución cordobesa: Cáffaro se consolida como el representante de la I en la elite del básquet internacional, vistiendo la celeste y blanca en competencias oficiales de FIBA mientras compite en la Liga Nacional.
¿Qué sensaciones te genera esta vuelta a la Selección?
-La sensación de vestir los colores de mi país es única, siempre sentí un plus cuando me tocó ponerme la camiseta de la selección. Es un sueño que tuve de chico y uno de los objetivos por los que trabajo todos los días. Por ende, busco dar todo lo que tengo en ese momento pensando que tal vez sea la última oportunidad que tengo de estar ahí. Creo que encararlo de esa manera me ayuda también a disfrutar al máximo de esa experiencia.
¿Cómo fue el reencontrarte con compañeros de convocatorias pasadas y entrenar con tu hermano?
-Es una linda sensación en general, respecto a los compañeros lógicamente con algunos mantuve más contacto que con otros en estos años, se disfruta mucho del momento, se reviven lindos recuerdos. Respecto a Fran, es una situación distinta, siempre tuve el deseo de poder compartir equipo con mis hermanos. Esta temporada se dio la chance de estar con Esteban unos meses en Independiente y pudimos compartir los tres el partido contra Boca de local. Y ahora, esto que junta lo que para mí es lo más importante de la vida con lo más importante del deporte: Mi familia por un lado y la posibilidad de defender la camiseta de mi país por el otro. Una de las pocas cosas pendientes que tengo en el deporte es compartir la camiseta de la selección con mi/s hermano/s. Es algo que en los últimos años fui viendo cada vez más lejano, pero que hoy vuelvo a sentirlo cerca. Esto fue una gran experiencia y va a ser un hermoso recuerdo para mí. Pero más allá de eso me voy de esta ventana lleno de energía para seguir trabajando en pos de lograr ese objetivo.
¿Qué balance haces en lo personal de esta doble fecha?
-El balance es totalmente positivo. Obviamente desde lo grupal la espina está en el primer partido, sabíamos que era importante irnos invictos y perder con Uruguay fue un golpe duro. Pero fue importante reponerse rápido y llevarse el segundo juego porque no había tiempo para lamentarse y menos en un formato similar porque flaquear te deja complicado de cara a lo que viene. En lo personal estoy muy contento porque pude volver luego de algunos años de no ser parte, soy consciente que las ausencias fueron lo que me pusieron en ese lugar, pero siento que demostré que no me conformé sólo con estar ahí, sino que hice todo para estar a la altura. Después si fue o no suficiente no lo sé. Pero quedé muy contento con lo que le pude dar al equipo en el segundo partido, siento que me brindé al 100%. Si eso me abre una puerta de cara al futuro buscaré seguir ganándome la posibilidad de defender los colores cada vez que me toque estar, pero si no sucede igualmente voy a quedar muy conforme por lo que hice en el partido y por lo vivido en estos días.
Informe y fotos: Prensa Independiente (O).





