El entrenador de la Liga de Desarrollo de Platense, Octavio Bianchini, atraviesa su primer año al frente del equipo con un comienzo ideal: tres partidos y tres victorias. Sin embargo, su objetivo va más allá de los números y apunta a la formación de los jóvenes y al crecimiento colectivo.
Asumir la conducción de un grupo de jóvenes talentos representa un desafío que combina responsabilidad, aprendizaje y compromiso. En su primer año al frente de la Liga de Desarrollo, Octavio Bianchini busca acompañar el crecimiento de sus jugadores y brindarles las herramientas necesarias para potenciar sus capacidades. "Es una responsabilidad muy linda y, al mismo tiempo, un desafío enorme", expresó el entrenador, quien también destacó la importancia de sostener una línea de trabajo que represente los valores de la institución y de la liga.
El inicio de temporada acompaña esa búsqueda, con tres partidos disputados y tres victorias, el equipo comenzó su recorrido con resultados positivos. No obstante, el cuerpo técnico mantiene la atención puesta en la evolución del grupo y en la construcción de una identidad que pueda sostenerse a lo largo del torneo. "Ganar siempre es importante y nos da confianza, pero creo que tenemos que mirar mucho más allá de los resultados", señaló Bianchini. Para el DT, el verdadero desafío consiste en consolidar una idea de juego, mejorar partido a partido y entender que los procesos de formación necesitan tiempo, paciencia y trabajo constante.
Esa filosofía también se refleja en la propuesta dentro de la cancha. La intención es desarrollar un básquet intenso, dinámico y solidario, con una defensa comprometida y un funcionamiento colectivo que permita potenciar las virtudes individuales. Además, se busca que los jugadores tengan libertad para tomar decisiones y aprender de cada situación. "Para nosotros, el equipo está por encima de las individualidades", sostuvo el entrenador, al remarcar la importancia de la confianza, la comunicación y el trabajo cotidiano.
A su vez, representar a Platense implica asumir un compromiso con la identidad del club y competir con responsabilidad en cada presentación. Con un comienzo alentador en liga desarrolló, el Calamar buscará continuar por este camino sin perder de vista sus objetivos. Más allá de las victorias iniciales, la prioridad será fortalecer el funcionamiento colectivo y acompañar a los jóvenes, con la intención de construir un equipo que crezca tanto en lo deportivo como en lo humano.
Informe y foto: Prensa Platense
