El Granate venció 86-72 a Quilmes en el primer punto de los octavos de final de La Liga Argentina.
El destino encauzó un duelo de pesos pesados, de dos contendientes con poderío. Las expectativas de una batalla llena de adrenalina se cumplieron, dado que Lanús y Quilmes de Mar del Plata construyeron un primer round intenso, con diversos condimentos.
En la apertura de la serie de playoffs de octavos de final, el Granate doblegó 86-72 al Cervecero, en condición de local, para adelantarse 1-0. El trío de extranjeros del elenco de Manu Anglese volvió a destacarse con su aluvión ofensivo y se erigieron en vías confiables y productivas.
Mike Henry clavó 19 puntos y 11 rebotes, así como Roquez Johnson metió 18 unidades y 6 recobres y Robert Whitfield aportó 14 tantos y 4/5 en triples. En el conjunto de Mar del Plata sobresalió Federico De Miguel con 17 puntos.
?? ¡Jorge Díaz Giménez contra toda la defensa quilmeña!
- La Liga Argentina (@LigaARGbasquet) April 16, 2026
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El pleito comenzó bajo los influjos de la intensidad y una predominancia del visitante, que asestó un parcial positivo para marcar las primeras ventajas 7-0, a los 2 minutos, con la velocidad como argumento. El dueño de casa lució apresurado en sus decisiones en ese arranque, pero halló en los triples el bálsamo, a tal punto que redondeó un alto 4/8 en esa faceta. Con las bombas, los de Anglese se reinsertaron en el juego, aunque el Cervecero mantuvo su liderazgo 17-12, a falta de 4:30 minutos. En ese instante, el Grana apretó el acelerador y estampó un pasaje 12-4 para revertir 24-21, con los aportes de Reinaudi y Henry. Así el segmento se clausuró con la leve ganancia 27-25 del anfitrión.
En el segundo capítulo se experimentó una rotación sumamente productiva de Lanús, porque los jóvenes Sacchi y Giménez saltaron al parquet con energía. Al mismo tiempo que Quilmes se empantanó en sus ofensivas estacionadas (31% de cancha). En contraposición, el local vivió un idilio con sus ataques, porque fluyó en diversas manos y gozó de una efectividad pasmosa (11-14 de campo en el cuarto). Así se marcó la máxima 55-40, con 1:40 minutos en el reloj. Moore clavó cuatro puntos seguidos, con los que el entretiempo arribó con la superioridad del Grana 55-44.
Tras las charlas en vestuarios se vivenció una merma en el ritmo y la calidad de los ataques. Las faltas complicaron a ambas escuadras, con la carga de Franchino y Nally. En ese trámite más pausado, e impreciso, el dueño de casa estiró su renta con las anotaciones de Johnson en la línea de libres. Por su parte, la visita abolló el aro de tercera dimensión (0/6) y apostó por una zona 2-3 para dosificar energías. Así, el Grana clausuró adelante 71-57.
En el último cuarto, Lanús halló en Henry (10) las soluciones para sus avances y concretó la máxima de la noche 79-60, a falta de 6:40 minutos. Cuando todo lucía encaminado para el local, Quilmes reaccionó con De Miguel y ejecutó un parcial 10-1 para acercarse 80-70, con 3 minutos en el reloj. Empero, el equipo de Anglese no se desesperó y navegó con solidez a la victoria.
Informe y fotos: Prensa Lanús