Lanús se quedó con un duelo apasionante frente a Quilmes

El Granate consiguió una valiosísima victoria 90-86 ante el Cervecero, como local.


Una atmósfera espectacular, que se configuró en un marco divino con aroma a playoffs. Dos pesos pesados que se trenzaron en una batalla entrañable, en la que se disputaron mucho más que la victoria específica, porque ambos pugnan por introducirse en los privilegiados primeros cuatro puestos de la tabla. Eso construyeron Lanús y Quilmes de Mar del Plata.

El Granate atrapó un trascendental triunfo 90-86 ante el Cervecero, en condición de local, en un cotejo correspondiente a la última etapa de la Fase Regular de la Conferencia Sur. El elenco de Manu Anglese dió un paso importante para sus aspiraciones y encadenó su quinta victoria al hilo.

Con este resultado, el equipo de la zona sur del conurbano engordó su récord a 19-10, con el que marcha en el cuarto lugar del escalafón. Por su parte, la escuadra de Javier Bianchelli enhebró su segunda caída en fila y ahora ostenta una marca 17-11, con la que se ubica en el sexto puesto.

En el plano individual se destacó Roquez Johnson con una tarea de 21 puntos (7/8 en dobles) y 4 rebotes, secundado por Mike Henry con 18 unidades (5/13 de tiros de campo) y 11 recobres. En el rincón perdedor, sobresalió Juan De La Fuente con 26 puntos, 6 asistencias y 4 rebotes.

El partido arrancó a máxima velocidad, con dos contendientes muy intensos y ávidos por imponer sus condiciones. Quilmes acaparó el control de las acciones, con un goleo repartido. En tanto que el local se atrapó en una obstinación a los triples (1/12). El Cervecero cerró con una ganancia clara y muy justa de 29-19, merced a su enorme 63% de tiros de cancha.

En el segundo cuarto se produjo un torbellino del Grana. Los ingresos de Sachi y Franchino renovaron la energía, a tal punto que esa ineficacia en ataque se transformó en una tarea descomunal, que se graficó en su infernal 38 puntos. El equipo de Mar del Plata se desdibujó y perdió la brújula. Motorizado en un estado anímico de confianza, Lanús pasó por arriba a su rival y de entrar al segmento perdiendo por 12 se retiró al entretiempo con una ventaja 57-44, con un pasmoso 14/18 de cancha (5/7 en triples).

Tras las charlas en vestuarios, el Grana marcó la máxima 61-46, a los tres minutos. No obstante, la fluidez mermó en el anfitrión, al mismo tiempo que Quilmes mejoró su rendimiento y estampó un parcial 21-9 para acercarse 70-65, con 1:55 minutos en el reloj. Lanús salió del asedio y clausuró adelante 74-65.

En el último episodio, el Cervecero se topó con un enorme problema de faltas y perdió escalonadamente a Nally, Moore y Alderete, lo que lo dejó sin referencias en el juego interior. Johnson se erigió en la única vía de anotación del Granate, para mantenerse el dominio del electrónico 84-77, a falta de 4:10 minutos. Las dificultades de producción ofensiva del dueño de casa se profundizaron, mientras que el corazón de Quilmes creció en esa desventaja notoria de altura, a tal punto que igualó el resultado 86-86, con 1:10 minutos. Esa remontada maravillosa del visitante se frenó con un triple de Whitfield que fue decisivo y así Lanús gritó un triunfo esencial para sus aspiraciones.

Informe y fotos: Prensa Lanús