En esta categoría, donde la competencia es intensa y cada partido cuenta, el trabajo interdisciplinario se convierte en una ventaja competitiva. Porque detrás de cada victoria hay planificación, seguimiento, prevención y contención.
En el alto rendimiento, nada queda librado al azar. Detrás de cada entrenamiento, de cada recuperación y de cada partido en La Liga Argentina, hay un trabajo silencioso pero fundamental que sostiene al plantel profesional de Villa San Martín en la temporada 2026.
La psicóloga deportiva Romina Bogado, la nutricionista Sofía Frangioli y el kinesiólogo Pablo Castillo conforman un engranaje clave que potencia el rendimiento desde tres pilares esenciales: mente, nutrición y cuerpo.
La fortaleza mental como base del rendimiento
Romina Bogado entiende que cada temporada implica un desafío nuevo. Con un plantel renovado y energías frescas, su misión va más allá del resultado deportivo: apunta a transformar un grupo de jugadores en un verdadero equipo.
"El rendimiento es consecuencia del bienestar", sostuvo. Por eso su trabajo se enfoca en la gestión emocional, la construcción de rutinas que ayuden a mantener el foco en el "aquí y ahora" y el fortalecimiento de la cohesión grupal. Ya sea en encuentros individuales, dinámicas grupales o acompañando a la distancia durante las giras, el objetivo es claro: que cada jugador se sienta importante y aporte desde su rol.
En un torneo tan exigente como La Liga Argentina, la capacidad de adaptación y la fortaleza ante la adversidad pueden marcar la diferencia.
Alimentar el rendimiento
Desde la temporada 2024/25, Sofía Frangioli acompaña al plantel desde el área de nutrición. En un año de cambios importantes en la conformación del equipo y el cuerpo técnico, el primer paso fue evaluar y adaptar.
El enfoque es individualizado: cada jugador recibe un plan acorde a su posición, composición corporal y carga de entrenamiento. El objetivo no solo es optimizar el rendimiento inmediato, sino también mejorar la recuperación y prevenir lesiones.
Pero el trabajo va más allá del presente. Se trata también de generar hábitos sostenibles que acompañen al deportista a lo largo de toda su carrera. Porque en el profesionalismo, cada detalle suma.
Prevención, recuperación y presencia constante
En el área kinésica, Pablo Castillo,quien es acompañado por Matías Crispín, trabaja con una premisa clara: que el jugador esté el mayor tiempo posible en cancha. En el deporte de alto rendimiento, la prevención es tan importante como la recuperación.
Desde la pretemporada, el trabajo funcional y las estrategias individualizadas permiten detectar necesidades específicas y diseñar ejercicios puntuales para optimizar el rendimiento y reducir riesgos. Cuando aparece una lesión, el foco está puesto en una recuperación eficiente y segura, con seguimiento constante y diálogo permanente con el cuerpo técnico.
Además, el acompañamiento no se limita al consultorio: el trabajo continúa en viajes, giras y partidos, asegurando que cada jugador llegue en las mejores condiciones posibles.
Un objetivo común
Aunque cada profesional aborda el rendimiento desde su especialidad, los tres comparten una misma meta: llevar a Villa San Martín a lo más alto.
En la Liga Argentina, donde la competencia es intensa y cada partido cuenta, el trabajo interdisciplinario se convierte en una ventaja competitiva. Porque detrás de cada victoria hay planificación, seguimiento, prevención y contención.
Y aunque muchas veces no se vea en la planilla final, el trabajo del equipo detrás del equipo también juega, y juega fuerte.
Informe y fotos: Prensa Villa San Martín