Clima absoluto de clásico, paridades encendidas, bombos y platillos sonando, en un juego que empezó mejor para el local pero lo cerró mejor aún la visita, imponiéndose por 85 a 80. Henriques con 18 puntos y 7 rebotes fue el goleador por el lado anfitrión. Enfrente, y en el triunfador, fue clave Pérez con 24 puntos y 21 de valoración.
Central comenzó liderando el tanteador, con un doble y un triple consecutivo de Montani que le dieron la primera ventaja. Pividori, ingresó bien, le dio juego y gol al conjunto rojinegro. El Rojo fue de menor a mayor, le costó encontrarse con el aro, pero sobre el final y luego de trabajarlo, convirtió para imponerse por 25 a 22. Caire se destapó en el local pero Merlo también fue clave.
La Unión entró mejor, marcó la diferencia pero en sus errores defensivos fue donde construyo y convirtió Central. Sin alejarse demasiado, y aunque el local supo controlar muy bien la situación por momentos, el calor y desgaste del ida y vuelta le pasaron factura a ambos, pero el tanteador continuó en favor de los de Guastavino por 48 a 44.
Intensidad, dominio y paciencia, en esa base se centraron los de Gualeguaychú para imponerse de a poco y marcar territorio en un partido duro. La Unión por su lado tuvo un flojo tercer período no encontró muchas respuestas en su juego y el aro no estuvo en su favor. Por primera vez en el partido, Central se impuso en el marcador por 59 a 71.
Con una amplia diferencia y con los últimos diez minutos por jugarse, Central continuó pisando fuerte, apostando a sus goleadores que sumaron desde el perímetro y obligaron a que el Rojo reaccione. Sin embargo, la remontada llegó tarde y La Unión pagó caro el precio, perdiendo por 80 a 85 y quedándose sin su invicto de local.
Informe y fotos: Prensa La Unión (C)