El Granate se impuso 78-61 ante los Tigres de Armstrong, como local, para sumar su tercer triunfo al hilo.
Encontró la manera de resolver una historia oscilante, en la que surfeó por tramos cálidos, con su predominancia, y otros momentos de escasez propia que agigantaron al oponente. En ese contexto ambivalente, Lanús supo desactivar la oposición de Deportivo Norte y sumó una nueva alegría.
El Granate doblegó 78-61 al elenco santafesino, en condición de local, para hilvanar su tercer triunfo de manera consecutiva, con el que optimizó su récord a 10-7 y subió al séptimo puesto de la Conferencia Sur. Por su parte, los Tigres de Armstrong no lograron estirar las sensaciones positivas de la victoria ante El Talar y quedaron con una marca 3-12 para marchar en el último lugar de la tabla.
En el plano individual, el ganador disfrutó de un goleo repartido, en el que se destacó la labor de Mike Henry con 13 unidades, 9 rebotes y 3 asistencias, seguido por Tiziano Prome con 13 unidades (3/6 en triples). En el rincón de la visita sobresalió la tarea de Sebastián Mignani con 16 puntos y 4 recobres.
El cotejo inició con un vendaval de Lanús, que estampó una ráfaga de robos en defensa con la consiguiente construcción de ataques rápidos, además le añadió la sazón de una puntería pasmosa en triples (4/7), principalmente con Whitefield (9). Por su parte, Norte sufrió dificultades para penetrar y se alimentó con las bombas de Catani (3/3), para que el segmento se clausure con el local arriba 26-17.
En el segundo capítulo, el Grana profundizó su supremacía y se escapó 37-22, con 5:40 minutos en el reloj. Empero, los Tigres reaccionaron con las resoluciones de Mignani (9) y clavaron un parcial 14-2 para acercarse 39-36. En los últimos segundos, la visita padeció unas pérdidas dolorosas que le permitieron al dueño de casa retirarse en ganancia 43-36.
Tras las charlas en vestuarios, el trámite se hundió en una dinámica empantanada, con las complejidades para ambos a la hora de construir sus ataques. Asimismo, Norte aprovechó esa tesitura para cambiar el eje del control del juego y se puso a un doble 46-44, incluso pudo empardar el tanteador en varias ocasiones. A pesar de la escasez en la efectividad (2/15 de campo), el Grana esquivó su peor momento y terminó adelante 55-50.
El equipo de Santa Fe intentó con energía en el último cuarto y recortó la brecha a 57-53, en el arranque. No obstante, Lanús sacudió su inconsistencia y metió un pasaje 12-2 para respirar con una renta considerable 69-55, a falta de cuatro minutos. Así, los de Manu Anglese administraron esa ventaja y anclaron en la estación de una nueva victoria, en base a trabajar frente a la imposibilidad de correr el contraataque con otras herramientas en el juego fijo.
Informe y fotos: Prensa Lanús